martes, 24 de abril de 2007

Relato

No hubo forma de evitar
que te deslizaras como tifus colérico
mientras me tenías atado
de manos y pies
en las sábanas trajinadas
que sonaban a fanfarria.
Las mismas sábanas
que supieron de danzas de diablos
y de ángeles bebiendo champán.

Mientras hacíamos y rehacíamos el amor
como quien sonríe a tambor batiente,
tu duraznal boca
se daba lujos,
como sepultar mis pájaros,
o tabicar indefinidamente
a mi errante lengua,
que nunca supo de claudicaciones.

Juan Carlos Rodríguez

No hay comentarios: